jueves, 2 de abril de 2009

BIENVENIDOS NAVEGANTES

Un saludo desde mi iglesia pobre de Cristo que está en mi casa con Cristo en el corazón.
Cuando llegué a esta hermosa isla del mediterráneo: Mallorca nunca pensé que viviría unas profundas experiencias espirituales con amigos y en especial uno: Cayetano Martí. El fue el mejor amigo del mundo y a través de los 23 años que fui por su casa él me brindó su amistad, la sabiduría, la bondad, la paz que irradiaba constantemente y que me ayudó grandemente en mi caminar espiritual hacia Dios.
Empezaré con las entrevistas que le hice durante su vida.